Elecciones Municipales 2008: Leyes, Votaciones y la Presunción de Inocencia
No, que no me he martillado el dedo. Sólo fui a votar al colegio y he vuelto al trabajo.
Esto de las elecciones me ha gustado desde pequeño, no sólo por lo entrete del proceso eleccionario y las estadísticas, sino porque es algo que no se da siempre, genera un gran movimiento en el país, porque salgo con mis padres a cumplir con nuestro deber cívico y porque termino con un dedo entintado. Qué loco, ¿no?
Sin embargo hay mucha gente que odia los procesos eleccionarios y no quiere ir a votar. Lo ven como un cacho, algo innecesario. Entiendo, en parte, eso de un vocal de mesa — bueno, lo entendía: ahora les pagan — pero no de una persona que tiene que hacer un trámite que no toma más de 20 minutos y que no interfiere mayormente con sus aburridos planes para un día domingo. En ese sentido creo que mucha gente no merece ser poseedora del poder para votar… son unos completos imbéciles.
¿Pero qué pasa con las consecuencias del voto? Bueno, es algo interesante y que siempre me ha llamado la atención, ya que involucra mucho a ésa gente tonta que no decide y lanza al azar, o a aquellos que venden su voto al mejor postor… o los que le dan el voto al que votará la mayoría. La experiencia en mi ciudad dicta que hay que elegir a conciencia, pero también demuestra que la gente a veces no aprende porque no quiere.
La historia de los últimos años en Pichilemu en términos de dictadores alcaldes va de esta forma:
- Jorge Vargas — casi 12 años de mandato
Su mandato terminó con su retiro estando bajo 3 procesos judiciales por cohecho, asociación ilícita y testigos falsos. - Gustavo Parraguez — subrogante, casi 2 meses
Jefe de la Unidad de Control de la muni. No hizo nada interesante excepto acusar gente a la fiscalía. Un llorica. Se supone que jubiló pero sigue trabajando ahí… - Víctor Rojas — elegido post-retiro, con suerte unos 2 meses
Salió cascando por que lo condenaron por falsear boletas, culpa del viejo anterior que lo acusó. Ahora está cumpliendo. Según él, todo era una persecución política. - Marcelo Cabrera — subrogante, como 5 meses
Y podría decirse que es el que salió “mejor parado”… pero el viejo acusete igual lo fue a joder. Se lanzó como candidato a Alcalde. - Marcia González — subrogante, como 2 meses
Nada muy importante. En realidad estuvo porque se tenía que elegir a alguien… - Marcelo Cabrera — otra vez, como 3 meses más
Hasta que llegó el tiempo de elecciones y tuvo que dejarlo por cosas de “pos me están eligiendo”…
Y eso debiera de dejar una lección en la gente… cosa que al parecer no hay.
Recuerdo que en las elecciones pasadas, de las cuales no participé — tenía menos de 18 –, habían dos candidatos que tenían peso: Jorge Vargas — ya mencionado — y un tal Fortunato Bobadilla. El tipo no le pudo hacer honor a su nombre y ganó Vargas, lo que provocó que ocurrieran los juicios y su ya mencionado retiro. Pero lo que más me llamó la atención era lo que decía la gente: Mejor Diablo conocido que Diablo por conocer. Hasta hoy me hago la misma pregunta: WTF?? Creo que ustedes se preguntan lo mismo… y claro, “no hay explicación lógica para aquello”.
Ahora ocurre algo casi similar. Actualmente Cabrera, uno de los candidatos — y muy popular entre la gente — está acusado de Falsificación de Bien Público. Ahm, en cristiano eso significa “Falsificó unas boletas”. No entraré a los detalles del asunto, pero nótese que el tipo tiene una acusación de Fiscalía. Para dejar claro también, una acusación no es tan grave como un juicio, ya que no hay veredicto. En casos como éstos prima la Presunción de Inocencia, en latín Habeas Corpus, que dice que nada es cierto hasta probar lo contrario.
Sin embargo me pregunto ¿Existe en Chile la Presunción de Inocencia?. Por desgracia eso no está arraigado en nuestra cultura, y acá te manchas la ropa con la pura acusación, sea cierta o no. Sí, así de divertido es Chile, aunque creo que es así en todos lados. Yo tampoco he estado exento, y de hecho hay muchos rumores sobre mi persona, todos falsos — hablamos de rumores del estilo “anduve con ésta y aquella”, cosa que jamás ha sido cierta… porque si tuviese o hubiese tenido una polola, creo que lo verían aquí
–.
Con éste antecedente en mano qué nos espera. Pues una larga lista de dimes y diretes que tratarán de enlodar la imagen de cada uno de los candidatos, una guerra de rumores y contra-rumores, acusaciones varias y presunciones falsas, discursos y propaganda… incluso en el día de la elección, en el mismo local de votación. Así como lo ven.
Es curioso cómo tipos que postulan a ser ediles/concejales — léase “gobernadores y legisladores” para que agarren el punto — no sean capaces de cumplir una ley. Exacto: Violación a las leyes electorales. Hacer campaña en el local de votación es algo inadmisible, pero se dió y fui testigo. También soy testigo — y doy fé — del incumplimiento de la disposición legal de retirar toda clase de propaganda 72 horas antes de los comicios… sin embargo el mismo día de hoy estaban los letreros, impertérritos, puestos donde se les había colocado hace ya más de 2 semanas. Creo que ya se pueden armar un poco el panorama.
En fin, a pesar de tanta injusticia e impertinencia, las elecciones han sido tranquilas. Espero que estén luego los resultados, a ver si acaso lo nuevo que venga sea nuevo, porque me carga que los mismos se repitan el plato cuando no hacen bien las cosas.
Edición (2008 10 27):
Demonios, lo veía venir. Cabrera es el nuevo alcalde indiscutido, con más del 40% de los votos. ¿Plato repetido? Pues la lista de concejales tampoco es muy auspiciosa: 2 concejales se repiten el plato, 2 “arrastrados” y 1 desconocido entra al plano político… de la que queda ni hablar: es la esposa de Jorge Vargas, a lo más Kirchner y la Señora K. ¡Demonios!
