Política y Comida: Resolviendo un problema que cumple 12 años
No me gusta lo que implica hablar de política localmente, ya que no es un tema muy querido por la gente, pero somos seres que se relacionan a diario, y requieren de
idiotasgente que este dispuesta a oficiar de diplomáticos. Eso me suena a una máquina automática de expender diplomas. En fin, la política es inherente en nosotros. El que los políticos sean unos ineptos no es nuestra culpa — en realidad es nuestra culpa, pero suena mejor decir que ellos son unos ineptos antes que nosotros.![]()
Creo que Pichilemu se ha hecho de mucha fama a nivel nacional, suficiente como para no tener que invertir en publicidad. Sería mejor tener un centro de detención para funcionarios públicos, y las visitas vendrían solas, en el horario de visitas, claro, y así tendríamos un «museo de la corrupción». Hablo de los emblemáticos casos de corrupción que se encuentran en investigación en nuestra querida comuna, y que están en camino de arrojar resultados. Seamos francos: queremos que todos sean culpables, y así poder sacarnos el cacho que implica tener a esos imbéciles aún en los puestos de mando.
Es una premisa simple lo que fundamenta eso, y se llama… ammm… bueno, tiene un nombre, pero quiere decir «maldita sea, la cagamos». También quiere decir «hay que arreglar esto». En fin, la idea es si no funciona, descártalo.
¿A qué viene todo esto? Simple. La gente no es perfecta, pero tampoco quiere decir que aceptemos sus errores a cabeza gacha y nos resignemos. De hecho, eso es lo que la mayoría de las personas usa regularmente: la resignación. «No hay caso, no podemos cambiar eso» Viejo, se les da posibilidad de ejecutar ése cambio, ¿y qué hacen?… votar por el mismo. Y luego alegan…
Si a mí me dan la posibilidad de tener que ejecutar un cambio que teándr una repercusión en mi futuro y en el de mucha gente, entonces lo pienso bien, me informo y tomo la decisión correcta, y no me dejo llevar por la publicidad, las palabras bonitas, los gestos cariñosos ni una tontera que pase por la vista o algún sentido superficial. Yo la pienso, pero la pienso bien. Tengo 4 años para evaluar a un alcalde y sus concejales, 4 para evaluar senadores y diputados, 4 para evaluar un presidente. Y no tiraré 4 años de evaluación a la basura porque al presidente del partido tanto se le ocurrió tal idea y todo debemos seguirle, o porque un tipo es más lindo que el otro votaré por él… no, mi tiempo y mi futuro tienen un precio. Mis expectativas tienen un precio… mi confianza tiene un precio… y no es dinero, señores.
Sinceramente me da rabia. El sistema actual no ha hecho más que amedrentarnos y mantenernos donde ellos quieren. Nosotros escogimos pero no escogimos. Vivimos una paradoja permanente, con resultados nefastos para nosotros mismos. Pero una cosa es segura: nosotros escogimos resignarnos. Hay miles de ejemplos donde se demuestra que en tiempo de opresión hay gente que luchando salió adelente… y gente que perdió sus vidas. No hay que amedrentarse por lo que se puede perder ahora, sino por lo que se ganará a futuro. Tal vez nosotros no veamos los productos de nuestra lucha en este momento, o en algún momento de nuestra vida, pero la lucha hace la diferencia. Hay que pensar a largo y a corto plazo, hay que planear bien… pero por sobre todo, hay que arriesgarse y dar el todo por el todo para que todo salga bien. Todo tiene un precio, nada es gratis. Si uno quiere cambios, debe hacer lo que esté en sus manos para que eso ocurra.
No insto a una revolución, gente en las calles protestando, huelgas y paros por doquier… no, eso es una tontera. Lo que hay que hacer, señoras y señores, es un cambio de actitud. Simplemente eso. No digo que hay que ver la vida positivamente — de hecho, eso es una reverenda estupidez — ni negativamente — para qué decir, es tan tonto como lo anterior. Lo que hay que hacer es cambiar nuestra actitud de ver las cosas, de ver la vida, de vernos a nosotros. Si uno no se quiere, cree que uno será más grande con cosas como el dinero, el poder y esas mierdas. Si te quieres a tí mismo, si te aprecias de verdad, te darás cuenta de que de verdad no necesitas dinero ni poder ni un buen aspecto ni un gran sabiondo ni un santo para ser exitoso en esta vida… simplemente debes ser tú mismo, y nada más. No, tampoco debes ser un rebelde (y de hecho para ser un rebelde, primero debes haber seguido las reglas, y si ves que pierdes más que lo que ganas al seguir las reglas, entonces puedes rebelarte, siendo consecuente, y mostrando que ayudas a muchos más en vez de sólo a tí mismo, es la frase que mejor representa lo que pienso).
Como ven, tengo rabia. Los políticos actuales creen que siguen arreglando el mundo… pero están arreglando sus bolsillos y sus bienes. Dénse cuenta y vean lo que deben ver: la verdad. Si andan por el mundo cagando a la gente, en algún momento llegará alguien y te cagará. No, no podrás cagártelo… porque no tienes la autoridad moral para hacerlo.
Piensen bien. El dispara primero y preguntar después ha hecho de la humanidad lo que ustedes ya conocen… somos hijos de Caín.
