Pololas: ¿Y qué haría si…?
De tantos años detrás de un par de chicas, nunca he pololeado -ni siquiera con Jessica, eso fue una niñetada… ni hablar de Johana, eso no cuenta-, pero después de todos estos años jamás me había hecho esta pregunta, así que todo mi paradigma cambia.
No, de verdad. Jamás he pololeado, ni por si acaso. Los casos que menciono son casos especiales que ya detallaré. Por ahora quiero dejar claro que nunca he pololeado, ni andado ni nada…
Desde el principio de los tiempos yo he estado con la idea de tener una mujer, una casa como en la que vivo, un perro fundido y fiel, y… no, sin hijos. Esa idea jamás me la hice solo, sino que es producto del colectivo. (La gente… los coletos están fuera de esto) Todo el mundo te anda "imponiendo" inconscientemente en tu inconsciente -y en tu consciente- ese tipo de ideas, incluyendo la del bebé, la del árbol y el libro. Ahora, mis paradigmas están pseudo-fundados en aquellos preceptos, si no es porque yo he puesto mis propias limitaciones. En qué consisten, pues en no más que… bueno, mayor flexibilidad en los objetivos… ella trabaja, tal vez adopte un niño, el perro puede ser un gato, y la casa… no sé, no puedo abandonar mi pieza.
Bueno, con estas ideas bajo el brazo, salgamos a cazar algunas minas… "¡Espera, no puedes pensar de esa manera!" Eso piensan ahora, tal como muchos me han dicho. Y tienen razón, no puedo salir a cazar minas con esas ideas en la cabeza, ya que tipas como esas pueden tomar años en ser descubiertas y atrapadas… sin tomar en cuenta el tiempo que deberás emplear en engrupirlas, mantenerlas… y finalmente casarlas. En fin, son 7 años -la mitad es en estado de solteros- de citas, chocolates y flores, términos de relación, reconciliaciones, viajes -con y sin las familias-, carretes y un montón de momentos importantes de tu vida, que en el momento no crees desperdiciados.
No, definitivamente con esas ideas no puedes salir como un canchero… así que olvídate que conseguirás una mina pensando así. Lo lindo de todo esto es que yo pienso así… y es algo que prefiero no descartar. La diferencia entre tener una mina rápido y una mina "para toda la vida" pues está patente: una de ellas no es un juguete. Ya, ok, hay excepciones, y usualmente son los que leen esto… y que usualmente llevan 8 o menos meses, por lo que todo lo ven rosado. Bueno, también puede que a tí te haya tocado buena a la primera… Siento ser aguafiestas, pero he visto de que no todo lo que viene rápido es definitivo. Creo que basta con decir que hay una diferencia radical entre un soldado con un rifle de asalto y un francotirador en la ventana de un edificio. Con esto me defino como un ser no canchero. Más vuelta no hay que darle.
Bien, entonces, con qué clase de minas me he metido… pues con ninguna. Tengo amigas, "pero no sirve de nada", o sea que no saco nada con intentar algo con ellas… es un no-no seguro. Claro, son amigas, converso con ellas, y me relaciono con ellas como si fuese cualquiera de mis amigos. Si, ya me han dicho que estoy mal enfocado, pero son amigos… y uno no tiene esa tendencia con los amigos. Pero seamos sinceros: lo intenté, y no funcionó. De hecho, me rendí con la última con la cual intenté algo… por años.
No quiero latearlos con la historia de por qué me empezó a gustar, ni por qué de repente ese gusto se transformó en amor… y cómo ella me rechazó en varias ocasiones, sin afectar nuestra amistad. En realidad no tengo derecho a latearlos -pero creo que ya lo hice-… así que ya resumí la historia. Ahora, metan eso en un lapso de… ammm, 4 años. ¡Estaba en pleno apogeo de estupidez adolescente! Lo mínimo que haría en estas circunstancias serían… estupideces de calibre grueso. Tuve celos, la acosé, la llené de cartas, intenté quedarme con ella a solas… aaah, no puedo seguir enumerando, me da vergüenza. Ya, no son cosas graves… pero no podía hacer cosas como esas con una amiga, deterioraban lo poco de amistad que teníamos. En fin, después de varios años de intentar ligármela, y con un largo prontuario de estupideces asociadas, decidí que era el momento de dejar de intentarlo… y retirarme del espectáculo por siempre. Pude haberlo hecho al principio, al primer rechazo… pero soy porfiado a veces.
Si bien renuncio a tí fue la frase que usé para decirle -no en persona, aún- que no la cortejaría más, me rindo es la que mejor se ajusta. Y, siendo franco, es una rendición. Fueron 4 años en los cuales mi mente no tenía mucho espacio para moverse. Es como encontrarse dentro de un mall, con la publicidad de navidad que promociona la administración del mall puesta por todos lados -incluyendo las tazas de café-. Mi rendición sería algo así como dejarse llevar por la publicidad y decidirse a comprar algo navideño.
Qué efectos tiene todo esto en mi vida… pues varios. En un post ya mencioné que esto demandaba mucha carga de procesos en mi mente, por lo que eso se aliviana a estas alturas. Se puede decir que me he liberado de una prisión innecesaria. Me estaba apresando solo, todo por querer lograr algo… en fin, una niñetada. Bien por mí.
Malas experiencias
Como mencioné más arriba, tuve un par de malas experiencias, que dejaré explícitas a grandes rasgos, ya que estas historias son un poco más largas, y mis apreciaciones acerca de ellas lo son más.
Jessica
Jessica es una de mis experiencias más fatídicas con chicas, ya que con ella llegué demasiado lejos, todo por un impulso orgánico -o sea, por caliente-. Esto empieza cuando ella, después de conocernos un par de meses, se me declara. Yo en esos tiempos apenas tenía 14 años, por lo que el shock me hace aceptar su declaración. Digo aceptar de esa manera porque no estaba precisamente en mis cabales, por una cosa de inexperiencia ante este tipo de situaciones.
Después de tirar por un par de días, sentí que la cosa no iba bien por mi lado, ya que no sentía nada por ella. Me costaba encararla, pero a punta de mucho esfuerzo, aguantando mi cobardía y sus lanzazos -cómo odio esos momentos-, logré decirle que no me gustaba… dos años después. Su lloriqueada me dejó perplejo -inexperiencia-, y traté de consolarla. En cosa de minutos ella la estaba arriba mío, suplicando por… ammm, bueno, no tengo para qué decir. Con eso me di cuenta de que esto iba a ser cíclico, así que me alejé de ella por un buen tiempo.
En un momento en cuarto medio decidimos volver a hablar, ya que nuestros destinos se cruzaban en el hecho de que nos íbamos a estudiar fuera el año siguiente. Se supone que tanto ella como yo debíamos tener un criterio más formado -se supone que las mujeres son más maduras que los hombres, o por lo menos eso afirman ellas (y yo les creo)-. ¡Bah, pamplinas! Nada más charlar por un par de horas y ella vuelve a las andanzas, pero esta vez mucho más agresiva que antes. Si no fuese porque mi cabeza se da cuenta de la situación -después de estar en el cielo del éxtasis de un beso-, habría sido papá. Drástico. En las semanas posteriores los intentos fueron cada vez más rápidos y más agresivos… hasta el día D.
El día D se resume en una sesión -la primera de mi vida- en mi pieza… Seré imbécil, pero hasta mediodía, ya que -por alguna razón- tenía condones. (Eso de "alguna razón" se funda en el hecho de que nunca estuve preparado como para este tipo de situaciones… y nunca pensé en meterme en una situación como ésta. Siempre las evité… sobre todo con ella) En el momento no me di cuenta de la situación, simplemente me estaba dejando llevar -"a ver si con esto la corta", pensé-… pero después de todo, me vi desnudo junto a la chica que nunca quise con un acto consumado. Mi dicotomía entre "vaya, esto es bueno" y "maldita sea, qué he hecho" me hizo repetir la experiencia por lo menos unas 3 veces más con la misma persona. Luego, ella me dice que con esto yo le confirmaba amor…
¡¡Espera!! ¿Amor? ¿Yo? ¿A ella? No, no, no, no… esto no es así, jamás lo ha sido y jamás lo será. Ella tenía una percepción de mis acciones, mientras mis intenciones eran otras. Me di cuenta que la calentura no lleva a nada más que problemas… o es que yo no puedo ser tan maldito como para llegar, tomar, usar y descartar. Mi vida se ha basado en apreciar las cosas que tienes, las que te rodean, y saber pelear por ellas… pero esto estaba muy lejos de lo que alguna vez tuve en la mente.
Los años siguientes fueron un tormento -y lo siguen siendo-: no salgo de casa por temor a encontrarme con ella de nuevo. Puede parecer exagerado, pero es la verdad de la milanesa. Sigo luchando contra el miedo de encontrarme con ella y tener una conversación. Hasta temo por mi vida…
Johana
Esto fue el producto del choque de dos niñetadas… una mía y una de ella. La niñetada de ella se funda en… pues ella estaba en primero medio y yo en cuarto, saliendo del liceo. Para un primerino, meterse con uno de cuarto implica… uf, miles de cosas, incluyendo status. (Ahora, si encima ese tipo es el presidente del CAA del liceo… pues háganse una idea)
Mi niñetada fue… una verdadera tontera. Me gustaba su amiga, y quería algo con ella… pero la única manera de "acercarme" a ella era mediante Johana. (En realidad es todo lo contrario. Yo ya era amigo de su amiga y conocía a Johana mediante ella… prácticamente esto viene por lo mismo de la anterior: inexperiencia) Por eso acepté su declaración.
Digamos que la historia se repite -yo me doy cuenta de que no va bien, quiero terminar, termino, la cosa se pone llorosa para ella, yo la consuelo-. Por lo menos descontamos el factor de calentura de la chiquilla. Hasta ahí todo bien… si no es porque esta tipa me empieza a amenazar de hacer cosas. ¿Qué cosas? Cosas como… amm, matarme, matarse, joder a mi hermano…
Entre la espada y la pared de nuevo. Bueno, no tanto. La ignoré al principio… e intentó atentar contra ella. Digamos que ahora mi criterio funciona y dice "hay que charlar en serio". Con esto me doy cuenta, conversando, de que ella tiene problemas jodidos en casa… y que yo era simplemente una manera de descargar todo eso, que era su refugio.
Esto tiene un mejor final: termino como su hermano mayor. Ella se compromete a no joderla con tonteras, ni hacer barbaridades. Yo… pues no gano nada.
Después de no verla por un par de años, ella me cuenta de que le enseñé algo muy valioso -pero no me dijo que-. Por lo menos ahora puedo estar tranquilo de que ya no me joderá mas.
¿Y qué haría si…?
Por años estuve detrás de tener polola… así como alguien tiene la necesidad de comer cuando tiene hambre. Lo hacía sin pensar, sin cuestionar mis motivos, ya que estaba enfocado sólo en obtenerla. Era como una carrera de 100 metros planos, debes llegar a la meta, no te concentras en cómo, sino que pones tu mente en llegar y basta. Pero ahora, 6 años más tarde, me doy cuenta de que fueron años que gasté… no en vano, pero si fueron gastados de manera inapropiada. Si no fuera porque pasé por todo eso, pues no estaría pensando esto ahora. Como dijo un famoso, más temprano que tarde se abrirán las grandes alamedas, por donde caminará el hombre libre. Pues las alamedas se han abierto… y puedo circular como hombre libre, libre de las ataduras de mi propio escarmiento.
¿Y cuándo fue que me liberé de todo esto? Cuando me pregunté "y si tuviese una polola, ¿qué haría con ella?". No tuve respuesta… y no la tengo. Eso significa que me centré tanto en el objetivo que olvidé que hay que cumplir ciertos requisitos y procesos para llegar al mismo. Olvidé que para comer postre, primero debo terminar la sopa.
A diario veo a cientos -por no decir miles- de jóvenes con pololas… y que lo único que hacen es darse besos mientras caminan por las calles o retozan en las plazas. No hay nada de malo, pero pareciera que no tienen otro motivo que estar besándose hasta el cansancio. A veces converso con algunos, los que son más cercanos, y felices me cuentan que llevan un par de semanas o meses, y que las cosas van bien. Luego de un tiempo, cuando les pregunto de nuevo, tienen problemas… luego terminan separados y odiándose, pero son amigos. La incoherencia es algo que me es recurrente en este tipo de situaciones, donde el único objetivo es el placer corporal. No niego que sea rico, porque de verdad lo es, pero no puede ser el único motivo por el cual tienes una mina. Está bien, disfrutan lo que tienen, disfrutan el día… pero tu vida no es un día, son varios días, sin importar si miras al pasado o al futuro. El impacto en una persona no se produce en lo físico, si no en la trascendencia. Un héroe no es el que sobrevive la guerra, sino el que sobrevive en la mente de las personas. Todos ellos se dejan llevar por el momento, pero ese momento puede joderte la vida entera.
Prefiero dejarlo para más tarde… no estoy para pololear aún. Si no soy capaz de quererme a mí mismo, pues nadie lo hará como yo quisiera. No es más mi prioridad… ya no más. No hasta que surja de verdad. No hay que buscar, sino encontrar… y para encontrar hay que parar de buscar.i
Si tuviese una polola… no sería feliz.
PD: Ahora que lo leo de nuevo, antes de publicarlo, me doy cuenta de que he sido demasiado explícito con detalles y nombres. No he cambiado nada, estoy satisfecho con haber escrito esto. Lo único no más es que no quiero ver que las culpen a ellas. No las defiendo, pero no puedo ser tan maldito como para exponer sus nombres y luego usarlas como escudo de mis acciones. Asumo que en parte tengo culpa de esto, mi inexperiencia en estas situaciones no es excusa. Pude haber hecho algo en su momento, pero no lo hice… de huevón que fui. Uno comete errores, tal como ellas lo hicieron conmigo. En el fondo las entiendo y las disculpo, pero lo comido y lo bailado no te lo quita nadie. Si alguna vez leen este post… pues discúlpenme por poner los casos, pero siento que debía hacerlo.
PD2: Me imagino que ya han visto varias palabras subrayaditas. Pues bien, usé un tag de XHTML llamado acronym. Si colocan el mouse encima de las palabras subrayaditas, se darán cuenta de que aparece un tooltip con texto. Pueden llamarlo “texto oculto” si quieren. Agradezco a Bootlog.cl por la idea.

wena marco, calmao…el amor llega…hay que esperar nomás. Ke te vaya bien
Comment por juaninwise — December 3, 2007 @ 23:23
Thanks for your comment on my blog. I’m always happy when someone else finds the song and loves Overhaulin’ as much as I do. Happy Holidays to you!
Comment por Jayleigh — December 18, 2007 @ 18:55