Reloaded: EL kung-fu de sobrevivir un verano
Si no fuera porque tenía demasiadas ganas de volver a clases, el verano habría sido una maldición de las grandes.
Hola, hace tiempo que no escribía. Ya me estaba dando pena el no actualizar este blog, y me daba plancha pensar cómo demonios iba a comenzar mis disculpas. En fin dije disculparme de qué… si es natural no actualizar durante las vacaciones, por lo que decidí volver a escribir en el blog. Me imagino que nadie ve esto, por lo que no importa mayormente lo que escriba. No por eso no voy a tener contenido.
El verano, para mí, fue un suplicio. Si bien logré tener algo de ganancia (no más de 150 lucas), eso no compensa lo mal que lo pasé.
Comenzando con mi primer trabajo, en un supermercado local, el tener que trabajar cerca de 12 a 14 horas diarias me contaminó por completo. No puedo dejar de pensar… y en teoría eso se me exigía en mi trabajo. En 3 días comencé a manifestar los síntomas propios de una persona que lleva más de 7 años en un trabajo que no gusta. De verdad no estaba a gusto en el trabajo, y menos lo estuve cuando tuve que trabajar para navidad. El 24 trabajé hasta como las 23 horas, y al día siguiente tenía que presentarme a las 9. Luego, estuve con la idea de que no iba a trabajar el 1 de enero (en esos momentos pensaba trabajar hasta fines de enero). Pero el saber que mi trabajo iba a ser sin detenciones, fue como darme justo en el blanco. No soportaba trabajar más de lo presupuestado (yo iba con la idea de trabajar no más de 8 horas diarias, lo que recomienda la AMC), y menos iba a aguantar el estar en ese régimen por 31 días. Me retiré el 31 de enero, lo que dió paso para que pudiera pasar un año nuevo familiar.
Sin embargo mis padres ya habían previsto esto y me tenían reservado para trabajar en el área de Parquímetros de la ciudad. No rechazé tal oferta, ya que iba a trabajar 8 horas, y las horas extras no podían ser más de 2 al día. Entonces dije que aceptaba. Comencé a trabajar el 1 de enero, a las 2 de la tarde. (Recién levantado) fui a trabajar como debía. No hubo problema con los jefes. De hecho fue uno de los trabajos más agradables que tuve en toda la temporada estival. Trabajé hasta el 31 de enero.
Mi vida de universitario me obligó a gastar gran parte del dinero que gané… ahora me queda menos de un tercio de lo que logré juntar en el verano.
Lecciones Aprendidas
- Si te apasiona la universidad, verás que el verano se pasa volando. Es como que huubiesen sido las vacaciones de invierno. El hecho de mantenerte ocupado trabajando hace que mantengas un ritmo similar a la universidad (menos pensativo, claro está), lo que la transición entre verano-clases no es tan brusca.
- Otra cosa que destaco es que ahora debo controlar seriamente mis falencias con los sistemas horarios, sobre todo con la proporción a la disposición de materias según prioridades. O sea: más tiempo con mi familia, menos favores a idiotas.
- Aunque se trabaja bien con las herramientas comunes de Windows, desperdicié la primera posibilidad de hacer un sitio web en un entorno Linux.
- Mac OSX es en verdad una maravilla de sistema operativo. Nunca esperé ver rapidez y estética visual complaciente, todo bajo un mismo paquete. Windows intenta lo mismo con Windows Vista, pero no creo que lo consiga copiándole a la gente. Apple se les adelantó, y Microsoft en parte reconoce que el GUI de Mac OSX es más completo.
- No jugué PSX en todo el verano. Se puede vivir sin PSX si tienes una PCra.
- Si vas a preparar leche con agua mineral sin gas, hecha el agua mineral primero, y luego el agua hirviendo.
- El agua de casa tiene menos sarro que el agua de Valparaíso. (Y mucho menos…)
